Historia del ordenador y biografía de Turing

El descubrimiento del ordenador podría ser uno de los grandes logros tecnológicos de la humanidad.

La secuencia del genoma humano se concluirá probablemente medio siglo antes de lo que se predijo al descubrir su estructura, y todo gracias a los ordenadores.

Los límites teóricos y desarrollar inteligencia artificial eran ideas que surgieron de Turing.

Turing trabajó en la calculadora Colossus, que descifró los códigos del Enigma alemán durante la segunda guerra mundial.

El primer ordenador fue, por supuesto, el ábaco. Algunos restos arqueológicos demuestran que, en torno al 4000 a.C., ya se utilizaba en China y Oriente Próximo una forma de ábaco.

Ábaco deriva de la palabra babilónica “abaq”, que significaba “polvo”. El ábaco y su programa humano se utilizaron en toda Europa y Asia para realizar cálculos hasta bien avanzada la Edad Media. Hasta hoy el ábaco sigue desempeñando un papel fundamental en las economías locales de algunas zonas de Asia central y Rusia.

La primera calculadora conocida sigue siendo un auténtico misterio. En 1900, submarinistas cazadores de esponjas en Grecia descubrieron cerca de la diminuta isla de Antikythera restos de un antiguo naufragio del primer siglo antes de Cristo. Entre las estatuas y vasijas rotas se encontraron algunas piezas de bronce corroído, que parecían ser parte de una máquina. Cincuenta años tardaron los estudiosos en descubrir cómo encajaban estas piezas y lograr que el aparato funcionara. El resultado fué una especie de calculadora astronómica, que funcionaba igual que un ordenador analógico moderno, con piezas mecánicas para hacer los cálculos. Al girar una manivela se accionaban unas palancas; éstas, a su vez, accionaban unos cuadrantes con los que se podía leer la posición del Sol y los planetas del zodiaco.

En general, se considera la primera calculadora “real” la que fabricó en 1623 William Schickard, catedrático de hebreo en la universidad de Tübingen. Schickard era amigo del astrónomo Johannes Kepler, que descubrió las leyes de los movimientos planetarios.

 

Continuará…